/OAB Durand
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Los pensamientos crean realidades

Nuestros esquemas mentales funcionan como una especie de gafas distorsionadas que hacen que interpretemos los sucesos que ocurren de una forma y no de otra

Cada vez más personas están dándose cuenta de algo que los investigadores y clínicos llevamos diciendo hace tiempo: Los pensamientos crean realidades. Es decir, dependiendo de cómo sean mis pensamientos iré encontrándome con unas realidades determinadas en mi vida. Y lo pacientes operados de Tubo Gástrico pueden beneficiarse de ello. veamos cómo.

¿Cómo es posible que los pensamientos crean realidades?

Cada uno de nosotros percibe la vida desde unos esquemas mentales y emocionales determinados. Así, cada suceso, pequeño o grande es percibido de una determinada manera según estos esquemas, que tienen que ver con las experiencias pasadas que hemos tenido, con los mensajes que hemos ido escuchando desde pequeños, referentes a nosotros mismos, a otras personas o a incluso la vida.

Lo que ocurre es que estos esquemas funcionan como una especie de gafas distorsionadas que hacen que interpretemos los sucesos que ocurren de una forma y no de otra. Por ejemplo, si como esquema yo tengo que los hombres son egoístas y agresivos, cualquier pequeño gesto de un hombre que vaya en este sentido, va a ir confirmando nuestro esquema. En cambio, existe también la tendencia de ignorar o minimizar toda la información que va en contra de nuestros esquemas. Siguiendo el ejemplo, si un hombre tiene un comportamiento generoso y cuidadoso, la persona tenderá a no registrarlo, a dudar de que haya sido así y no quedará como un hecho relevante, con lo cual el esquema se mantendrá, sin conciencia de su existencia e incluso viéndose reforzado.

Los pensamientos crean realidades ¿En que nos limita?

Estos esquemas hacen que nos mantengamos siempre en la misma situación emocional desde muchos años. Por ejemplo, si en mi esquema yo siento que los demás son malos y me van a hacer daño si me confío, iré por la vida receloso y a la defensiva; esto me generará una tensión interna muy grande que me puede llevar a comer compulsivamente, por ejemplo, para calmar esta ansiedad. Por lo tanto, por esa manera de pensar que tengo puedo llegar a tener problemas para intimar con otros y con la alimentación.

También los pensamientos que tengo sobre mí mismo actúan igual; así si yo me veo una persona insegura y débil, acabaré actuando de esta manera y esto reforzará mi idea, sin que llegue a cuestionarme nunca lo que pienso ni como supuestamente soy.

Los pensamientos crean realidades ¿Cómo me puedo beneficiar de ellos?

Si tomamos conciencia de nuestros pensamientos y esquemas limitantes y como hacemos para reforzarlos, poco a poco dejaremos de creérnoslos y su poder será mucho menor. Al mismo tiempo iremos adquiriendo maneras de pensar más creativas y generadoras para nuestra vida y por lo tanto nuevos escenarios irán apareciendo en nuestra vida. Siguiendo con los ejemplos anteriores, si me doy cuenta de mi desconfianza con los demás ya no le pongo al otro la condición de “malo” o amenazante y dejo de alimentar mi recelo, con lo cual podré abrirme a los demás y mi grado de ansiedad irá disminuyendo.

Y referido a uno mismo, si comienzo a darme cuenta que realmente eso de ser inseguro y débil está en mi pensamiento y percibo como me sugestiono con ello, poco a poco me puedo ir descubriendo mi seguridad y fortaleza.

Los pensamientos crean realidades: 
Consejos para pacientes

Primero, como ya hemos comentado es importante detectar pensamientos inhibitorios del tipo: “Yo nunca lo conseguiré”, “Esto va a ser difícil y doloroso”, “Los demás no van a comprender mi decisión”, “Volveré a aumentar de peso como hice en el pasado”,… Pero también otros que me lleven a despreocuparme de mí como: “Yo no tengo que cambiar nada de mí, el cambio viene de fuera”.

En su lugar, nos ayudaría enormemente si nuestro pensamientos fueran generadores como: “Si me comprometo seguro que lo consigo”, “Puedo afrontar cualquier situación”, “Confío”, “Ahora me encargo de mí y de mi proceso”, “Acepto y tomo la ayuda de los demás”, “Este proceso va a suponer un cambio decisivo en mi vida y yo me voy a encargar de que así sea”,…